Empieza en Sloyd con un prompt concreto en lugar de un documento de diseño completo. Describe el objeto, su estilo general y el contexto en el que se utilizará. Por ejemplo, un «pequeño dron minero estilizado con luces turquesas» proporciona al generador un tema claro y deja espacio para la variación.
Revisa la primera propuesta para comprobar la silueta, la escala y si comunica la idea correcta. Si el resultado se acerca a lo que buscas, ajusta el texto y prueba otra versión. Si la forma es predecible y la geometría editable es más importante, pasa a plantillas 3D de Sloyd . Un boceto o render también puede orientar el flujo de trabajo de imagen a 3D .
El flujo gratuito es más útil en esta etapa: compara las propuestas, conserva la más sólida y solo después decide qué detalles merecen un refinamiento manual. También puedes usar Sloyd online cuando quieras explorar sin preparar primero una escena de escritorio completa.